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A Scanner Darkly

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“Desde que nos despertamos, nos siguen, nos persiguen y nos escanean”. Esta sería la frase perfecta, dicha por su protagonista, para definir A Scanner Darkly (Una Mirada en la Oscuridad). Al ser el tema de este mes las drogas y sus diferentes ámbitos, conviene adecuar el contenido de esta columna al mismo. Trainspotting y Requiem for a Dream son muy conocidas y tienen demasiadas críticas, además A Scanner Darkly no la había visto, la tenía pendiente y mi colega Kike me la había recomendado varias veces.

Es una película clasificada de ciencia-ficción, algo a poner en duda, ya que su relación con el género se reduce a un traje especial y poco más. Al estar basada en un relato de Philip K.Dick, autor de Do Androids Dream of Electric Sheep (1968) la novela que inspiró la creación de la archiconocida Blade Runner considerada como baluarte del género de ciencia ficción por muchos, se entiende que la encasillen en el mismo formato. Pero resulta más adecuado catalogarla como cine policíaco o trama conspiratoria, incluso una mezcla de ambas. Bob Arctor, Keanu Reeves, es un agente antivicio encargado de destapar una red de narcotráfico, empezando por un pequeño grupo de “yonkis”, los cuales le llevarán hasta el responsable de todo.

Hasta aquí nada especialmente reseñable ni distinto frente a películas similares. Lo que marca la diferencia son las actuaciones de los diferentes personajes que acompañan y hacen evolucionar la historia. Robert Downey Jr., Winona Ryder, Rory Cochrane y Woody Harrelson, al cual adoro en todos su roles, dotan a la película de una carga filosófica y reflexiva, diluida entre los constantes brotes psicóticos y delirios paranoides causados por la droga M (muerte), en inglés D (death), que causarán mas de una carcajada o sonrisa cómplice al tiempo que suavizarán el final de la película, que no resulta del todo inesperado pero sí bastante inquietante. Todo esto unido a la brutal técnica de la rotoscopia interpolada (dibujar sobre las imágenes previamente filmadas), hacen de este largometraje una pieza a tener muy en cuenta en nuestro archivo audiovisual.

¿Hasta que punto las drogas son malas?, ¿hasta que punto nos dicen que las drogas son malas? y, ¿para quién son malas? Todas estas preguntas encuentran respuesta en la siguiente frase del film. “Soy adicto. Y que más da, soy feliz. ¿Tú eres feliz?”

 

Publicado originalmente en Voluntas nº3

 

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